Recuerdo el momento en que te convertí en
mi luna,
cambiante, misterioso y lejano.
Las palabras salían de mi mano ciegamente
esperando por tu brillo.
Después de tantas noches mirando al cielo
vacío, por fin entiendo
que quizá esa sea mi única manera de
tenerte,
como una resplandeciente imagen de lo que quería que fueras, y no eres.
como una resplandeciente imagen de lo que quería que fueras, y no eres.
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