"Virgo: Este será un día difícil en el trabajo, tendrás que ser cuidadosa pues las fricciones con tu jefe pueden traer malos resultados."
¿En serio? Si que es un problema, ya que yo soy mi propio jefe así que seguramente debo tener cuidado conmigo misma por que no quiero tener que despedirme o renunciar o lo que sea que anticipe mi horóscopo.
Aunque suelo creer poco lo que digan las estrellas para mi futuro la verdad es que termino leyendo mi horóscopo en alguna que otra revista o periódico que se me cruce en el camino, lo cual no es muy seguido, aun así termino buscando que dice Virgo para este mes.
La razón es fácil, si dice que algo bueno me pasara entonces lo releo para asegurarme de que quede grabado en mi memoria, pero si dice que algo podría fallar entonces lanzo la revista de inmediato antes de empezar a sugestionarme con que me romperé un tobillo, me despedirá mi jefe o mi pareja terminara conmigo. Seguro ese día iré pensando en esas fatales palabras que me desconcentraran, y entonces caeré rompiendome el pie, que hará que me corran en mi trabajo, lo que me pondra en depresión suficiente para que mi pareja termina conmigo, todo pasara por mi culpa y jurare que mi horóscopo lo habia anticipado.
Si dijera que no creo en el destino seria una mentira, por que sinceramente algunas veces ocurren cosas que estoy segura que solo pueden pasar por el destino. Si bien siempre estoy diciendo que son nuestras decisiones las que nos mueven por el mundo, de verdad que hay situaciones demasiado bien orquestadas por la vida para que sucedan, donde no puedes hacer nada mas que quedarte viendo sin parpadear lo que pasa a tu alrededor, sin ninguna decisión que te salvara de ese destino.
Tenia un maestro de actuación que nos decía que las casualidades no existen, que todo son CAUSAlidades, otra forma de decir que "A toda acción ocurre una reacción igual o contraria" y esto es una ley, es completamente real, digo, lo dijo Newton, lo que vuelve todo aun mas complejo, por que parece que científicamente nuestras decisiones son las que valen para mover nuestro destino, y algunas veces hasta el de los demás.
La teoría del caos es genial para describir esto, una mínima variación en las decisiones puede provocar un efecto completamente diferente a corto o largo plazo.
Cuantas veces no he pensado "si hubiera dicho que no, nada de esto estuviera pasando", y lo digo como afirmación por que el simple cambio de un si a un no transformaría el futuro, la dificultad es en saber que responder ya que siempre te enteras si te equivocaste o no después de decidirte.
Según yo para evitar esto, trazo en mi mente planos de los posibles panoramas a ocurrir, y es en ese momento es que me burlo sonoramente de mi, pues por mas posibles planos que forme, siempre hay algo que no logro ver, no importa cuanto calcule mis decisiones, el futuro insensato siempre cambia por... ¿quizás el destino?
Ya sabes que dice el dicho "Uno pone, Dios dispone, viene el diablo y lo descompone". Lo me obligan a pensar ¿y si nuestras decisiones estaban ya trazadas en nuestro destino? Si el plan divino es que yo diga si en lugar de no y viva con las consecuencias de esa "decisión".
El sentido de todo se transforma, creo vivir de la forma en que yo quiero, pero al final la vida es la que me va encausando a decir si o no, mis respuestas están condicionadas por las circunstancias de decisiones pasadas, y algunas otras que no fueron mías.
Al final creo que de esto se puede tratar, no hay absolutos, aveces es y otras no. Como en un barca, aveces remas un poco direccionando el curso intentando llegar algún lugar y otras solo dejas que la corriente te lleve a mejores aguas.
La teoría del caos es genial para describir esto, una mínima variación en las decisiones puede provocar un efecto completamente diferente a corto o largo plazo.
Cuantas veces no he pensado "si hubiera dicho que no, nada de esto estuviera pasando", y lo digo como afirmación por que el simple cambio de un si a un no transformaría el futuro, la dificultad es en saber que responder ya que siempre te enteras si te equivocaste o no después de decidirte.
Según yo para evitar esto, trazo en mi mente planos de los posibles panoramas a ocurrir, y es en ese momento es que me burlo sonoramente de mi, pues por mas posibles planos que forme, siempre hay algo que no logro ver, no importa cuanto calcule mis decisiones, el futuro insensato siempre cambia por... ¿quizás el destino?
Ya sabes que dice el dicho "Uno pone, Dios dispone, viene el diablo y lo descompone". Lo me obligan a pensar ¿y si nuestras decisiones estaban ya trazadas en nuestro destino? Si el plan divino es que yo diga si en lugar de no y viva con las consecuencias de esa "decisión".
El sentido de todo se transforma, creo vivir de la forma en que yo quiero, pero al final la vida es la que me va encausando a decir si o no, mis respuestas están condicionadas por las circunstancias de decisiones pasadas, y algunas otras que no fueron mías.
Al final creo que de esto se puede tratar, no hay absolutos, aveces es y otras no. Como en un barca, aveces remas un poco direccionando el curso intentando llegar algún lugar y otras solo dejas que la corriente te lleve a mejores aguas.
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