jueves, 19 de junio de 2014

Luna


Recuerdo el momento en que te convertí en mi luna,
cambiante, misterioso y lejano.
Las palabras salían de mi mano ciegamente esperando por tu brillo.
Después de tantas noches mirando al cielo vacío, por fin entiendo
que quizá esa sea mi única manera de tenerte,
como una resplandeciente imagen de lo que quería que fueras, y no eres.


sábado, 19 de octubre de 2013

miércoles, 9 de octubre de 2013

LOS JUEGOS DEL HAMBRE-PEETA MELLARK 5 (fanfic)


-5-

-Que tal Peeta, mi nombre es Portia soy tu estilista ¿Como ha estado todo en la sala de renovación? - me extiende la mano al presentarse una mujer de cabello corto y de un rubio brillante que obviamente no es natural, lleva montones de colores en su maquillaje del rostro, tiene una enorme sonrisa pintada de carmesí y una mirada llena de energía, curiosamente sus oscuros ojos me observan amablemente a diferencia de los demás trabajadores que he visto del Capitolio, le estrecho la mano sin dudarlo. 
-¿como ha estado? Honestamente. Raro, no estoy acostumbrado a bañarme tantas veces seguidas.
Ella se suelta una carcajada sonora –No te preocupes solo fue esta vez, ahora probaremos que tal te queda tu traje de presentación, ya le he hecho algunos cambios para que te ajuste perfecto, déjame verte- da unos pasos atrás mirándome completo.
  -Lindos ojos, cabello… tienes espalda ancha, bien- hace unas cuantas notas en un cuadernillo –Ni te imaginas lo que hemos preparado ¿Has pensado en que te gustaría llevar puesto?
-Ahora mismo me gustaría llevar… algo puesto- siento como me sonrojo cuando Portia se ríe y sale por la puerta, desde el ultimo baño que me dieron en la sala de renovación me han dejado sin ropa en este cuarto. Nadie me ha visto desnudo, al menos no una mujer, solo mis hermanos. Según Haymitch debo hacer todo lo que me digan, así que estoy cumpliendo, y en realidad no me incomoda tanto la desnudez como yo pensaba pero es que me estoy muriendo de frío.  Portia entra con una bata en la mano que me pongo enseguida.
-¿Mejor?
-Mucho mejor gracias
Se recarga en un estante hojeando sus notas mientras habla de los trajes llevados por los tributos del 12 en los años anteriores, como es natural para nuestro distrito siempre van con el tema de los mineros, pero le parece demasiado trillado ¿a quien no? recuerdo la mayoría de los disfraces que menciona. Portia quiere innovar este año que es nueva en Los Juegos, lo ha preparado con anticipación y jura que nos dará una entrada triunfal, suena bien, esa es una ventaja para conseguir patrocinadores.


miércoles, 25 de septiembre de 2013

LOS JUEGOS DEL HAMBRE PEETA MELLARK 4 (Fanfic)

Ya esta completo el capitulo 4


-4-

El hedor no ayuda con mis nauseas, ni ver a nuestro mentor salpicando el vomito una y otra vez al intentar pararse ¿así será cuando estemos en la arena? ¿es la razón por la que el Distrito 12 nunca tiene vencedores?¿o la falta de vencedores en nuestro distrito a convertido a Haymicht en esto? Lo único que se es que si tenemos alguna esperanza de sobrevivir alguno de los dos, este hombre será la única guía que tendremos, será mejor si empezamos a ayudarnos mutuamente.
Me acerco a levantarlo por el brazo al mismo tiempo que Katniss, entre los dos lo llevamos por el pasillo, no tengo idea de cual es su compartimiento pero parece que Haymitch si, nos detiene frente a una puerta.
-¡Aquí aquí!… este es… yo- el movimiento de su boca hace temblar las gotas de vomito embarradas en su cara.
-Parece que esta es su habitación- digo mientras giro el pomo de la puerta; sobre la cama hay una colcha blanca, Effie se quejará por que es finísima, estará otra vez molesta por sus malos modales.
-¿Y si lo llevamos mejor a la bañera?
-De acuerdo- contesta Katniss con duda, es evidente que no le da gracia tener que desnudar y bañar a un hombre borracho lleno de porquería, la entiendo por supuesto, a mi tampoco me agrada la idea pero hay que hacerlo. 

No se muy bien que hacer, en la bañera hay varios botones con una hilera de pequeños focos que marcan el calor de la ducha, presiono el mas cercano, de unos agujeros en el techo cae agua tibia que comienza a limpiar su rostro, Haymitch balbucea sin poner resistencia al baño, puedo arreglármelas solo.
-No pasa nada me dirijo a ella- Ya me encargo yo.
-Esta bien- me contesta un poco agradecida -Puedo enviar a una de las personas del Capitolio a ayudarte.
-No, no las quiero- me molesta como nos miran entusiasmados con la idea  de vernos morir, los evitare lo mas que pueda. 
Ella asienta y sale de la habitación, no puedo evitar dar un fuerte suspiro; completamente abatido; del millón de veces que soñé en hablar con Katniss jamás pensé en esto, estando los dos bañando a nuestro mentor alcoholizado camino a los Juegos del Hambre; el futuro que imagine alguna vez con ella es ahora imposible, pronto entraremos a la arena con veintidós chicos mas intentando matarnos, no es que sea solo ella, si hubiera entrado Prim o cualquier otra chica estaría apenado, pero es mucho mas doloroso saber que es Katniss. Si solo si solo pudiera protegerla. Se bien que no tengo oportunidad de ganar Los Juegos, en realidad no querría esa oportunidad, no a costa de la vida de Katniss. 

El tren se detiene unos minutos regresándome a la realidad; pongo atención a Haymitch que esta dando manotazos al aire intentando sacarse la camiseta por de bajo, le quito la ropa como puedo y lo dejo ahí tiempo suficiente en el agua, tiro la ropa sucia en el suelo del baño, lo saco de la ducha, lo llevo arrastrando  a la cama donde se acuesta medio mojado, lo tapo con una toalla y dejo un bote de basura junto a él por si vuelve vomitar.
Regreso a mi habitación decidido tomar una ducha, quiero despejar la cabeza. Al igual que en la bañera de Haymitch presiono tres veces el botón mas cercano,  el agua caliente cae sobre mis músculos que se relajan, al mismo tiempo siento una pesadez enorme en mi cuerpo, ha sido un día inusualmente largo, tengo la sensación de estar en un sueño, un mal sueño.  Me pongo una delgada pijama gris que esta en un cajón de la cómoda y me dispongo abrir la ventana que da al exterior, esta bloqueada con una especie de seguro, se que seria peligroso abrirla a la velocidad a la que vamos, pero debía intentarlo, detesto dormir con las ventanas cerradas. Frustrado me recuesto recapitulando lo que he vivido hoy, aunque intente despejar mi mente es difícil no pensar en lo que sucedió y en lo que sucederá.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

LOS JUEGOS DEL HAMBRE- PEETA MELLARK 3 (Fanfic)


Ya esta aquí el capitulo tres:



-3-

En cuanto acaba la ceremonia, nos llevan dentro del Edificio de Justicia, los agentes de la paz me conducen hasta una pequeña sala.  Antes de ir al tren que los llevara al Capitolio a los tributos se les concede un momento privado con familiares y amigos para despedirse, supongo que este será el lugar para decir adiós a todos.
Voy hacia la ventana, ojala estuviera abierta por que siento que aun me falta el aire, me prometo guardar la calma para cuando entre mamá, no se como pueda reaccionar. Pasan los minutos y empiezo a dudar que alguien venga, tal vez mi madre se niega a despedirse de mi, no me sorprendería que no viniera. Con los dedos arranco pedacitos de pintura del alfil de la ventana pensando en que decirle a papá, a mis hermanos, a mis amigos, si es que aparecen en algún momento. Desprendo un pedazo de madera de la ventana cuando se abre la puerta,  veo a mi padre entrar buscándome con los ojos, traga saliva y me abraza fuertemente, no necesitamos decir nada hasta la voz de mi madre interrumpe nuestro abrazo –Por fin el Distrito 12 tendrá un ganador- me sorprenden sus palabras y estoy apunto de agradecerle cuando termina la frase –esa chica si es una superviviente-.
Se que es verdad lo que dice y aun así me hiere su comentario, mi padre le lanza una fría mirada, ella se gira hacia la ventana evitándonos. 
-Estarás bien Peeta, haz todo lo que puedas- me dice mi padre
-es que yo… con ella aquí… yo no puedo… yo…- mi padre sabe que hablo de Katniss, me conoce mejor que nadie.
-Entonces no lo hagas hijo, pase lo que pase nunca dejes de ser quien eres-
Él sabe que no volveré, igual que lo sabe mi madre, igual que yo. Asiento con la cabeza, se que tiene razón, si esto es el final, entonces será a mi manera no a la de ellos, el Capitolio.
Papá saca un paquete de galletas, de esas que le gusta hornear, de esas que me gusta decorar,  las coloca en mis manos –Estoy orgulloso de ti hijo- me dice con la voz cortada.
Entran los agentes de paz pidiendo que salgan, se que esta es la ultima oportunidad con mi madre, en el ultimo segundo tomo su mano, esta helada y tiembla como una hoja, sus ojos azules se detienen en los míos –te quiero mamá- es todo lo que le puedo decir antes de que los saquen de la habitación, ya no puedo contener las lagrimas, repito las palabras de mi padre suspirando con fuerza.
Pronto entran mis hermanos, solo les han dado unos minutos.
-Recuerda tomar el cuchillo con firmeza, con el pulgar apoyado en la base ¿lo recuerdas?- dice mi hermano mayor, dándome mas indicaciones de como utilizar el arma. Lo escucho pero observo a mi otro hermano que tiene la cabeza agachada, me dirijo a él.
-estoy bien, de verdad
-lo siento Peeta, no sabia que hacer- me dice llorando
-no tenias que hacer nada, esta es la suerte que me toco, talvez no sea tan malo… por fin podré hablar con Katniss- le digo animándolo, me devuelve una sonrisa triste y nos abrazamos los tres, me seco los ojos una vez mas cuando salen.
Dos de mis amigos del colegio esperan para hablar conmigo, se ven consternados, aunque saben que todos estamos propensos a estar a Los Juegos nunca esperas que sea una persona cercana a ti, me dicen que solo pudieron entrar ellos pero que todos los chicos del grupo me mandan su afecto.  Los agentes de paz les piden que se marchen y me quedo solo, con los recuerdos de los que dejo atrás.
Me encuentro de nuevo junto a Katniss en el auto que nos conduce a la estación, al salir, cientos de luces de las cámaras chocan en mi cara hasta que entramos al tren que avanza en cuanto las puertas se cierran.
Cada vez que iba a la estación entraba en el vagón del viejo ferrocarril carbonero en el que llegaban los costales de harina, imaginaba que se sentiría viajar en él, claro que aquel tren estaba sucio de hollín y su andar es perezoso. Aquí todo es comodidad y lujo como en el Capitolio, por supuesto este es un tren de alta tecnología con una velocidad que desaparece el paisaje de las ventanas convirtiéndolo en un borrón de colores.
Effie me muestra la habitación en la que dormiré, llegaremos mañana a medio día. La cena será servida en una hora en el comedor y debo estar ahí, mientras tanto puedo hacer lo que me plazca, solo me place estar en mi casa en esto momento, así que abro las galletas que me dio mi padre y absorbo todo el aroma que puedo inhalar,  me llevo una a la boca degustando el sabor de mi hogar.
Me recuesto en la cama, es suave, se amolda perfectamente a mi cuerpo, cierro los ojos recordando esta mañana en la panadería cuando horneaba bollos de miel esperanzado en ver a la inalcanzable Katniss, y ahora que ella esta en una habitación contigua a la mía  la siento mas lejos que nunca.
Un empleado del tren ha tocado a mi puerta recordándome la cena, no tenia que hacerlo, mi estomago ha empezado a rugir y pronto hubiera ido a buscar alimento. Entro en el lujoso comedor que tiene una mesa fuerte de madera oscura, recuerdo vagamente escuchar a Effie decir que era de caoba, debe ser una madera fina, seguramente que si puesto que nunca la he visto, sobre ella están dispuestos cuatro lugares, dos están en cada extremo y dos juntos en un lateral, decido tomar el asiento que tiene una silla a un lado, de cualquier manera tengo que acostumbrarme a tener a Katniss cerca, además si se presenta Haymitch seguramente Effie agradecerá tenerlo al otro lado de la mesa.
Espero paciente admirando el brillo de una cuchara plateada cuando entra Effie acompañando a Katniss que trae puesto un conjunto verde obscuro que le resalta el gris de sus ojos, evito mirarla por que me da miedo que pueda escuchar mis latidos así que me concentro en la increíble comida que nos sirven.  Ha sido un pésimo día, pero sinceramente las chuletas de cordero y la tarta de chocolate han mejorado mi humor, nunca antes había probado un sabor igual, así que lleno mi plato una y otra vez.
A media cena Effie menciona los horribles modales al comer de los tributos del año pasado, entiendo por que a esos dos chicos lánguidos no se molestaban en usar cubiertos en la mesa,  es obvio que esta mujer nunca ha pasado hambre, me molesta su comentario tanto como a Katniss que termina de comer la cena con los dedos apropósito, disimulo una sonrisa, esta chica es fuerte en todos sentidos.
Me reclino hacia el respaldo del asiento por que no aguanto ni un bocado mas, entre la comida y el movimiento del tren estoy empezando a tener nauseas, veo a Katniss de reojo que ha terminado con su cuarto plato, no se ve cómoda, creo que para una primera cena del Capitolio ha sido suficiente.
Effie nos lleva a una sala de televisión donde vemos el programa especial de la Cosecha, que es básicamente un resumen de lo que paso hoy en los doce distritos, veremos a los nuevos tributos de Panem ser elegidos. Como siempre en los dos primeros distritos están los profesionales que no pueden esperar para ser voluntarios, en los siguientes algunos chicos se ven fuertes pero no es comparado con el numero de niños desnutridos que suben asustados al escenario. Poco a poco se llega hasta el 12, vemos las imágenes de Prim siendo elegida, de Katniss  presentándose voluntaria, el público con su honrosa despedida, la caída de Haymitch, a mi siendo elegido, los tributos dándose la mano, todo desde la lejana y entretenida visión del Capitolio.

-Su mentor tiene mucho que aprender sobre la presentación y el comportamiento en la televisión- dice Effie con una mueca en la cara, la misma que uso al referirse a los tributos pasados en la mesa. En La Cosecha Haymicht evidentemente estaba fuera de si por el alcohol y aun así parece mas cuerdo en sus reacciones que los demás presentes, lo que gritó directo a las cámaras fue eliminado del programa que acabamos de ver, meterse con el Capitolio trae consecuencias graves, quiero quitar importancia a sus palabras por si Effie tiene que explicar sobre lo sucedido.
-Estaba borracho- respondo entre risas -Se emborracha todos los años.
-Todos los días- añade Katniss con una sonrisa, apoyando lo que intento hacer.
-Sí, qué raro que les parezca tan divertido a los dos. Ya saben que su mentor es el contacto con el mundo exterior en estos juegos, el que los aconsejará, les conseguirá patrocinadores y organizará la entrega de cualquier regalo. ¡Haymitch puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte!
La puerta del compartimento se abre de golpe, como si lo hubiesen llamado entra Haymitch sosteniéndose de la pared.
-¿Me he perdido la cena? pregunta dando un paso vomita el alcohol que se ha bebido en el día para después caer sobre él. Effie lo mira con asco -¡Sigan riéndose!- nos grita indignada, sin mas sale del vagón taconeando.











miércoles, 11 de septiembre de 2013

LOS JUEGOS DEL HAMBRE- PEETA MELLARK 2 (fanfic)

Aquí les dejo el capitulo dos




-2-


Presiono la mandíbula con fuerza,  se perfecto a quien le pertenece ese nombre. Conozco su dulce rostro desde hace varios años, siempre llega a la escuela tomada de la mano de Katniss, se despiden con un tierno abrazo antes de entrar a su salón, y puntualmente la recoge a la salida. Desde hace un tiempo papá varias veces a llegado con un cremoso queso de cabra envuelto en hojas de albahaca que intercambia por pan con una pequeña niña en el mercado, Primrose Everdeen, la hermana de Katniss, ella es quien lo prepara, apenas tendrá los doce años, es tan bajita y delgada que parece ser mas joven, ojala fuese mas joven, así no tendría que estar en este momento  caminando hacia el escenario como tributo.
Apenas y paso saliva, debería estar acostumbrado a ver pequeños niños lanzados a luchar a muerte, pero no es así, es imposible ser indiferente a tal atrocidad. No soy el único que lo piensa, la gente empieza a murmurar lamentos al verla, pero no pueden hacer mas que eso.
Miro su cabello dorado moverse entre las demás niñas de la cosecha, camina nerviosa conteniendo las lágrimas.
De pronto un grito desesperado corta los murmullos de la gente.
Miro hacia atrás y veo su rostro pálido corriendo así el escenario, nunca antes había visto los ojos de Katniss con miedo, viene tras de su hermana, gritando su nombre, la alcanza tomándola por los brazos, protegiéndola detrás de ella.
-¡Me presento voluntaria! – grita hacia el podio - ¡Me presento voluntaria como tributo!

miércoles, 4 de septiembre de 2013

LOS JUEGOS DEL HAMBRE-- PEETA MELLARK 1 (Fanfic)

Hace un tiempo que me rondaba por la cabeza escribir un fanfic de este genial libro, y por fin lo aterrizo en papel,  es la misma historia pero desde la perspectiva de Peeta.
Cada semana subiré un capitulo, aquí les dejo el primero:


-1-

Cuando miro por la ventana, todo esta oscuro afuera, ni siquiera se ven las hojas del manzano que tienen un verde radiante con la luz, el sol no ha salido, debe ser temprano todavía.  Papá acaba de revisar la masa, esta lista para cortar. Hoy prepararemos bollos de miel, son unos pequeños pancitos que como su nombre lo indica se endulzan con miel en lugar de azúcar, son esponjosos y tan suaves que parecen derretirse en cada mordida. Son mas caros que los panes que usualmente hacemos, pero hoy es día de La Cosecha, supongo que papá quiere subirle el animo de todos, o solo lo hace por mamá, son sus favoritos. Ella sigue en la cama, seguramente se ha pasado la noche sin dormir como siempre en esta fecha. Mis hermanos y yo nos esforzamos por no hacer ruido, sabemos que la pasa realmente mal.
-Peeta- me llama mi padre – termina los bollos de miel, voy a preparar el relleno de las tartas de manzana.
-¿Haremos tartas de manzana también?- pregunta mi hermano mayor mientras los tres observamos atentos a mi padre.
-Si, también- responde mientras saca un tazón de la estantería.
Me doy cuenta por su tono de voz que esta preocupado. Mi hermano mayor tiene veinte años, ya esta fuera de los Juegos del Hambre, pero mi otro hermano tiene dieciocho, aun entra en La Cosecha y yo este año cumplí dieciséis , tengo que esperar por tres ocasiones mas que la suerte este de mi lado.